Este 19 de marzo se estrena en Colombia Proyecto Fin del Mundo, una historia de ciencia ficción sobre la amistad y el sacrificio. Phil Lord y Christopher Miller (Lego, Into The Spiderverse) dirigen esta película adaptada por Drew Goddard (Cloverfield, Guerra Mundial Z) del libro homónimo de Andy Weir.
¿De qué se trata la historia?
Grace (Ryan Gosling) es un científico renegado que se ha convertido en maestro de colegio. Su mayor anhelo es vivir apartado de la sociedad. No tiene familia y se ha divorciado recientemente. Strat, interpretada por Sandra Hüller, es una funcionaria de alto rango que dirige una iniciativa para salvar al Sol de una extraña plaga que está drenando su energía. Este fenómeno conduce a un inexorable cataclismo a mediano plazo.
La fría y por momentos cuestionable Strat recluta a Grace. El científico logra algunos avances en la investigación para determinar el problema. Por lo cual su prestigio crece dentro de la jerarquía de la misión y es enviado al sistema Tau Ceti para comprobar sus teorías.Al llegar entra en contacto con Rocky (James Ortiz), un ingeniero que ha llegado con el mismo propósito a este lugar. Juntos deben hacer todo lo posible por comunicarse, cooperar y salvar a sus respectivos planetas.
Una historia clásica de ciencia ficción
Lord y Miller nos narran esta historia desde lugares conocidos. En Proyecto Fin del Mundo encontramos referencias cinematográficas clave como la danza en el acoplamiento de los vehículos de 2001: Odisea al espacio, la música y forma de comunicación de Encuentros cercanos del tercer tipo y los peligros colaterales de los viajes espaciales de Alien. Es un homenaje a sus predecesoras y al mismo tiempo logra una vida y voz propias como obra.
Andy Weir acierta al no hacer del humano un organismo superior en el cosmos. El personaje de Gosling es presentado desde el lugar del hombre común elegido para un alto propósito. Al igual que él, Rocky es un ser capaz de compartir información, enseñar, aprender y comportarse heroicamente. Son equiparables en errores, sentimientos y motivaciones.
Destacan su diseño de producción y estética. Una importante compilación de objetos extraterrestres y una minuciosa exploración en la ciencia moderna permiten desarrollar una tesis creativa y al mismo tiempo coherente desde nuestro conocimiento. La meticulosidad al servicio de la imaginación.
La comedia está presente a lo largo de toda la historia. Es excesiva. Los gags físicos y gestuales de Grace y Rocky son divertidos y tiernos. El problema son sus diálogos permeados con monótonos momentos humorísticos. Me recuerda a la exasperante The Martian, libro llevado a la gran pantalla firmado también por Weir. Es el caso de Proyecto Fin del Mundo, mucho menos incómodo y más coherente.
No hay que olvidar los pañuelos. Sobre todo por la manera como nos llevan reiteradamente por la senda del sacrificio y el bien colectivo sobre el individual. Se me viene a la mente una poderosa escena con una canción de Harry Styles durante la cual se explica el esfuerzo que conlleva la misión y el tono de la película.
La música de Daniel Pemberton es por momentos un homenaje a la obra del compositor griego Vangelis, especialmente su trabajo para la recordada serie Cosmos, del físico Carl Sagan. Aunque el trabajo de Pemberton tiene momentos convencionales y poco llamativos, encontramos otros en que nos contagia de admiración por la arquitectura del universo y la bella puesta en escena de la película.
Empatía vs el fin del mundo
Proyecto Fin del Mundo es una película ligera pero al mismo tiempo logra la profundidad necesaria para su propio universo. Es como si el realizador Christopher Nolan hubiese rechazado toda esa teoría compleja que presenta en Interstellar y nos diera respiro a los espectadores menos comprometidos con la ciencia. Aún así Proyecto Fin del Mundo sostiene una complejidad que requiere de atención para ser plenamente comprendida.
La constante del amor como único poder capaz de derrotar a la maldad es revalorada. El deseo desinteresado de ayudar va creciendo a medida que la acción se desarrolla. La empatía cobra gradual importancia.Grace y Rocky quizás son los menos indicados para salvar a sus planetas. Seguramente hay otros más valientes, con mayores capacidades de liderazgo y seguros de sí mismos. Pero ellos lo aceptan porque es lo correcto y son los únicos capaces de lograrlo.
La película está contada de manera no lineal. Hábilmente va desenmascarando y describiendo el sorpresivo proceso que llevó al inconstante Grace a participar de esta misión.
Proyecto Fin del Mundo es una película sobre la esperanza y la aceptación. Dos sentimientos tan debilitados en este 2026 marcado por atrocidades bélicas e individualismo.





