‘El sonido al caer’: la mirada femenina y el cambio
mayo 28, 2026
Por Manuel Estevez

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El sonido al caer es una película que otorga poder a la mirada femenina, detalla la lucha por el cambio y presenta a los hombres como figuras violentas o anodinas. Ganadora del Premio del Jurado en la edición 2025 del Festival de Cannes, la película llega desde el 28 de mayo a las salas de cine colombianas.

Los síntomas de las huellas del dolor

El sonido al caer recorre cuatro generaciones de mujeres que, de una u otra manera, han sido vulneradas por costumbres retrógradas, el acoso o la presión social que las empuja a tomar decisiones extremas dentro de un entorno profundamente machista. Todo entorno a una granja y la familia que la habita. La guionista y directora berlinesa Mascha Schilinski construye un retrato crudo, perturbador y gráfico de la violencia de género.

Hanna Heckt, Lea Drinda, Lena Urzendowsky y Laeni Geiseler interpretan a estas cuatro mujeres atrapadas en la depresión que les impone su realidad. Sus actuaciones transmiten una profunda sensación de nostalgia: el brillo en sus ojos desaparece poco a poco y el hastío termina convirtiéndose en el gesto predominante de sus personajes

La película desarrolla una compleja relación simbólica con el agua. Este elemento funciona tanto como un espacio de protección y transformación, como un territorio asociado al acoso, el miedo y la muerte. El agua se convierte en la frontera que separa el mundo de los vivos y los muertos, el pasado y el futuro. Solo quienes están dispuestos a sacrificarse y transformarse se atreven a desafiarla..

La mirada funciona como un símbolo de lo profano, lo humano y la expresión definitiva de cada escena. Los ojos adquieren un significado profundo: mantenerlos abiertos se convierte en una poderosa alegoría de la vida y la resistencia. En una de las secuencias más impactantes, representan la idea de estar muerto en vida; de cómo el cuerpo puede convertirse en una prisión, mientras el alma permanece intacta.

El viaje cinematográfico de ‘El sonido al caer’

Se desarrolla un juego visual experimental. Su paleta de colores transforma y resignifica los distintos puntos de vista desde los que observamos la historia. El cinematógrafo Fabian Gamper, colaborador habitual de la realizadora, entrega un trabajo de fotografía granulado y de apariencia analógica. Hay un recursivo uso de lentes y desenfoques que dota a la obra de un halo casi paranormal.

El sonido al caer, me recordó a Carácter (1997), la película danesa ganadora del Óscar que también exploraba una historia familiar a través de una especie de realismo mágico oscuro. El paralelo resulta interesante porque El sonido al caer parece recuperar cierto estilo cinematográfico cercano al Dogma 95, pero también a realizadores como Emir Kusturica o Bajtiyor Judoynazárov.

Alejor estilo de Dogma 95, prescinde por completo de iluminación artificial y música incidental. Predominan los sonidos ambientales y el silencio incómodo.

La dinámica se rompe con la canción Stranger, de la sueca Anna von Hausswolff, un tema sostenido por guitarra acústica, teclados y una percusión no convencional que sirven de base para la poderosa voz de la cantante dentro de una atmósfera cercana al folk indie.

‘El sonido al caer’: los significados y significantes

No es una película sencilla de ver. Es larga y contiene escenas explícitas de violencia. Además, mantiene un ambiente oscuro y depresivo hasta el final. No hay complacencia con el espectador: cada sonrisa termina convertida en una mueca de dolor y los momentos de distensión desembocan rápidamente en conflicto.

Mi reflexión sobre El sonido al caer es cómo la masculinidad puede convertirse en una fuerza tiránica cuando se reproduce dentro de estructuras de poder desiguales. Durante siglos, las mujeres han sido tratadas como objetos, moneda de cambio o proveedoras de placer. Y aunque la película parte de esa realidad histórica y contemporánea, por momentos parece ir más allá de la reflexión para retratar a los hombres como bestias, cobardes o figuras anodinas incapaces de evitar de esa violencia heredada.

Lo más duro de la película es cuando comprendemos el significado del título de la película y cómo se van relacionando la vida de estas personas atrapadas en las huellas y memorias de un ciclo familiar eterno. El patriarcado como enemigo de todos y las personas convencidas de él actuando en formas que rebasan la humanidad.

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