¿Por qué no funcionó «¡La Novia!»?
marzo 26, 2026
Por Manuel Estevez

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La actriz del momento, Maggie Gyllenhaal dirigiendo, un actor respetado y galardonado, banda sonora de Hildur Guðnadóttir, un elenco premiado, una propuesta fresca sobre Mary Shelley, un director de fotografía experimentado y un montaje innovador.

!La Novia! tuvo oportunidades para figurar como una de las películas más importantes del año, pero fracasó por problemas de guión, dirección y una propuesta calcada a proyectos previos.

Los aciertos artísticos de ¡La Novia!

Ida (Jessie Buckley) es una mujer involucrada con la mafia. Durante una noche de licor es poseída por el espíritu de Mary Shelley, autora de la novela en que se inspira el mito de Frankenstein. Muere y es resucitada por una científica (Annette Bening) a petición de la criatura fruto del experimento del Dr. Frankenstein (Christian Bale), quien busca una compañera de vida.

Se convierten en una suerte de símbolos frente a los abusos que cometen los hombres en plena época de los pandilleros en el Chicago de los años treinta. Las mujeres se presentan como seres silenciados, brutalizados y relegados por la sociedad.

Vemos semejanzas con clásicos noventeros como El Cuervo o Asesinos por naturaleza. Buckley brinda matices potentes en una actuación demandante y teatral. Representa tres personajes al mismo tiempo, dos activos y uno subjetivo. Parece tener ataques psicóticos y síndrome de Tourette, mientras recita monólogos eternos.

Jessie Buckley y Christian Bale en ¡La Novia¡

La fotografía diseñada por el experimentado Lawrence Sher (Joker, War Dogs) es vibrante en medio de una atmósfera lúgubre. Nos sorprende con una paleta de colores cromada y metalizada en este ambiente de la primera mitad del siglo XX. El azul, el plateado y el negro son el fondo para el vestido color naranja de la protagonista.

La coreógrafa Michelle Dorrance recrea vibrantes puestas en escena. Su trabajo condensa elementos de cabaret, ambientes queer y baile clásico. Logra sacar lo mejor de los destrozados cuerpos de los personajes de Buckley y Bale.

Claroscuros en la música

Fever Ray, el proyecto solista de Karin Dreijer, aporta varias canciones. La vocalista del dúo sueco The Knife aparece en una escena interpretando su música en un decadente club nocturno. Jessie Buckley y Jake Gyllenhaal aportan sus voces en otros temas.

Karin Dreijer caracterizada en su proyecto Fever Ray.

Luego del merecido premio Óscar por Joker y la extraordinaria música para Exterminio: El templo de huesos, el profundo cello de Hildur Guðnadóttir suena en algunos momentos de ¡La Novia!. Sus composiciones no están tan presentes y realmente ocupan el lugar de un paisaje frío, frente a la colección de canciones ya mencionadas.

La decisión musical más cuestionable de la película es la escogencia de la canción para los créditos finales. Derrumba la credibilidad que le queda al desenlace de la película.

Un guión idealista y un resultado irregular

¡La Novia! va funcionando decentemente hasta la mitad del segundo acto. A partir de una escena musical, que pudo ser el final, la historia decae. El fantasma de Mary Shelley desaparece de la cabeza de Ida, Frankenstein cambia de personalidad, la paleta de colores se hace convencional y los policías encargados del caso (Penélope Cruz y Peter Sarsgaard) se convierten en una caricatura al estilo de la horrenda película live action de Dick Tracy. Christian Bale parece saboteando la producción desde su personaje.

El retro futuro exhibido discretamente en los primeros momentos muta en un sinsentido. Me recuerda lo hecho por Sofia Coppola en su versión de María Antonieta pero ni de lejos logra su cometido. Naufraga en su ambición de ser arriesgado y termina luciendo aparatosa.

Lo más cuestionable es la similitud con las dos entregas del Joker. Toma prestados momentos reconocibles del guión y repite a su compositora y director de fotografía. Parece una adaptación feminista de la película de Todd Phillips. Copia el tono revolucionario popular de la primera entrega y el musical e historia de amor que los espectadores despreciaron de la segunda.

La productora Warner Bros, se permite un nivel de riesgo alto y eso es de aplaudir. Al igual que Joker, Sinners encontró el favor del público y la crítica. Se valió de esta mezcla de musical, terror y thriller. Aunque refiere al argumento de Del Crepúsculo al amanecer.¡La Novia! no tuvo esa suerte. No se determina ni como comedia ni como drama. Termina en un limbo narrativo visualmente bien construido.

¡La Novia! abandona lo gótico, sensual y seriedad de su inicio. Pretende una visión política desde lo femenino y se transforma en una comedia diurna estereotipada.Coincido en señalar como inaceptables el feminicidio y la discriminación. La evolución de Ida a La Novia está ligada con el despertar femenino a esta realidad. La directora maneja perfectamente esa transición en paralelo. Resulta un contrasentido que una obra desarrolle correctamente el arco dramático, mientras desdibuja la ideología que la nutre.

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