Oscar Olaya fue invitado a la Universidad de la Sabana, para hablar sobre bandas sonoras en el FiaFest. Conversamos con él. Este pianista y compositor ha sido uno de los pioneros en Colombia de la nueva camada de músicos que trabajan en música para cine, televisión y videojuegos.
Ha estudiado en Europa y actualmente trabaja con orquestas búlgaras. Está por iniciar un trabajo en República Checa. Ha compuesto el score para numerosos trabajos audiovisuales. De igual manera, ha mantenido vigente su faceta como docente.
Conversamos con él de manera muy sincera y profunda sobre su oficio, las oportunidades que ha tenido y sus referentes.
Nos criamos con compositores para cine como John Williams. ¿Qué opinas sobre Ludwig Göransson que está tan de moda?
Es un compositor joven que tiene unas propuestas innovadoras desde la exploración sonora y el resultado narrativo que brinda es increíble. Son propuestas atrevidas, en el mejor sentido de la palabra.
Cuando mostrabas tu trabajo en Bulgaria recorda a a la orquesta de Dinamarca que es tan innovadora. ¿Qué opinas de estas orquestas que van más allá de lo clásico?
Si bien la orquesta es clásica en su forma, creo que también es un instrumento y como tal brinda muchas posibilidades sonoras. Lo que hacemos los compositores es romper esa forma tradicional, sin dejarla de lado, para traer una paleta de sonidos a la música para cine y complementar las películas.
¿Qué compositor o película hizo que Oscar Olaya se involucrara en esto?
Sin lugar a dudas, El señor de los anillos. Y conocí a su compositor Howard Shore. Tuve la oportunidad de agradecerle por ponerme en este lugar, gracias a su banda sonora.
¿Cómo escoges los proyectos en los qué trabajas?
Se piensa que es el compositor al que lo eligen, y no. Es él quien elige sus proyectos.Para mí es muy sencillo. Busco un proyecto audiovisual que me rete, me brinde una oportunidad de crecer como músico y proponer innovación sonora.
¿Cómo ves el equilibrio entre bandas sonoras orquestadas y más electrónicas?
Me he dedicado a pulir la parte orquestada pero también busco propuestas que me saquen de ahí. Hay muchas posibilidades creativas cuando descubres los sintetizadores, en mi caso fue tardío. El año pasado tuvimos estupendas bandas sonoras que no tuvieron reconocimiento.
¿Cuál crees que es la dinámica para que un compositor se posicione y gane premios?
Depende mucho del premio. Un Óscar o un Grammy tienen diferentes formas de escuchar las músicas. Decir que hay una fórmula sería ambiguo. Lo importante es que el compositor deje su sello. Personalmente no hice la música de Basic pensando en un premio. Un día simplemente me llamaron y me avisaron de la nominación al India Catalina. La música hizo el trabajo sola.
Quincy Jones se los ha ganado todos. ¿Qué premio le gustaría ganar a Óscar Olaya?
Un Premio Óscar obviamente. Además me llamo Óscar.
Hay varios compositores colombianos trabajando en Hollywood. ¿Hay mucho talento en Colombia o Hollywood está más abierto?
Hollywood se abrió un poquito al mundo también y le ha dado oportunidad a los colombianos que se han ido para Los Ángeles. Algunos han tardado más y otros han llegado más rápido a esos proyectos.
Siento que la industria del cine se ha ampliado. Salen mejores talentos y están mejor formados. Estamos en un momento en que la formación en composición es mejor en esos campos. Hace 20 años tuve que crear un diplomado para aprender de él al tiempo que lo dirigía.
¿Qué banda sonora te hubiese gustado escribir?
La de Interstellar. Haría otra cosa.
La banda sonora de ‘Proyecto Fin del mundo’ ¿Si o no?
Sí.
Pregunto porque me parece que tiene grandes momentos y otros no tanto.
Toda banda sonora tiene amigos y enemigos.
Vamos con una pregunta provinciana. ¿A quién conociste y dijiste: “estoy con…”?
He conocido a bastantes compositores famosos. Han sido oportunidades que me ha dado la vida porque he viajado mucho. Te puedo mencionar a Howard Shore, Danny Elfman, David Arnold, John Powell. Voy a viajar a trabajar a Praga y voy a conocer al compositor de Assassin’s Creed, que es mi videojuego favorito.
¿Danny Elfman te dio miedo?
Su presencia es rara. No irradia una energía mala. Uno sabe que está loco, pero es un loco bien. Hace música que a uno no se le ocurriría, pero funciona y es buenísimo.





