Voz y piano han sido la clave para construir canciones con identidad propia. Si un tema funciona en este núcleo básico minimalista existe con vida propia.
La chilena Francisca Valenzuela presenta Maldita. El séptimo disco de la artista chilena/estadounidense es también uno de los más eclécticos de su carrera. Música electrónica, orquestaciones, spoken word, break beat. Una constante narrativa sobre la intimidad de la persona que es ella. Ahora desde su rol como mamá y las distintas sensaciones que esto le ha producido.
Francisca se plantea fuertes cuestionamientos, reflexiona, se odia, pero ama intensamente a su hija. Surgen preguntas ¿Hasta dónde podemos desnudarnos en una obra? ¿Qué nos hace buenos o malos padres? ¿Seremos suficientes para nuestros hijos? ¿Podremos con todo lo que implica?

Algunas canciones
En Maldita maldice todo. Lo bueno y lo malo. El ser madre, el estar deprimida, el estar feliz, el ser y existir. Una pieza con una estrofa y un coro muy distantes entre sí pero maravillosamente conectados. Una síncopa y luego algo bello y angelical. Un cierre precioso a voz y piano.
Debería tomar más agua es un oscuro spoken word. Un piano en acordes menores y tensionantes como fondo para una voz que se reclama a sí misma sobre la correcta crianza temprana de su hija. Todas las dudas que como padres tenemos y pequeñas decisiones que no sabemos si resolvemos bien.
En Malacara coquetea con el trap y lo urbano y comenta sobre el derecho a estar del ánimo que quiera y ser ella misma. Piano, sintetizadores y percusión electrónica. Plantea un beat contagioso pero anclado a una música oscura. Los acordes del coro generan una sensación de grandilocuencia poderosa. Creo que es mi canción favorita del disco.
El break beat y un aire hip-hop aparecen en Levemente infeliz, una canción sobre la exposición y los sentimientos encontrados. Por momentos rememora sonidos noventeros del trip-hop con un aire tanguero. El estribillo al estilo de un mantra se vuelve muy pegadizo. También hay un componente de samplers de la voz de Francisca que fortalece y complementa.
SOS me produce sentimientos confusos porque la construcción de la música me gusta mucho pero se da muy duro en la letra. Además, contiene algunas analogías algo manidas, incluso adolescentes.
Reflexiones finales
Maldita es un disco con una producción muy llamativa. Es ecléctico pero mantiene un hilo conductor sonoro muy claro. Sin ser un disco enteramente conceptual está delineado de manera contundente.
En lo personal me conectan sus dudas y estados de ánimo. Evidentemente no soy mujer y no entiendo todas las emociones que presenta o puedo sentir las diferentes sensaciones que describe.
Valenzuela mantiene su regularidad y estilo. Ha madurado dentro de su manera personal de hacer música. A sus 39 años, es cantante, modelo y empresaria. En 2026, su festival Ruidosa celebra diez años y presenta este disco que contribuye y genera conversación.
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