Josef Mengele fue un médico alemán que desarrolló sus teorías genéticas a costa de la salud, el sufrimiento y la vida de los prisioneros en el infame campo de concentración de Auschwitz, en Polonia, durante la Segunda Guerra Mundial. Judíos, romaníes, prisioneros políticos y de guerra fueron víctimas de este criminal, quien cometió horrores comparables con los perpetrados por el Escuadrón 731 japonés durante la invasión a China en el mismo periodo.
Tras la caída del régimen nazi, este oscuro personaje huyó a Latinoamérica. Su impunidad alimentó el mito sobre su fuga en el Cono Sur, inspirando obras cinematográficas como Los niños del Brasil (1978), donde Gregory Peck encarnó al médico, y Wakolda (2013), dirigida por Lucía Puenzo. A diferencia de otros criminales de guerra como Klaus Barbie o Adolf Eichmann, quienes fueron capturados a pesar del proteccionismo de las dictaduras sudamericanas de la época, Mengele nunca fue ante la justicia.
Sinopsis y adaptación cinematográfica
Perturbadora, reveladora, demoledora y asfixiante. El director ruso Kirill Serebrennikov presenta La desaparición de Josef Mengele, un filme biográfico que aborda en paralelo la juventud de Mengele, su llegada a Sudamérica y sus años de vejez. La cinta adapta la novela homónima de Olivier Guez, publicada en 2017.
Estrenada en el Festival de Cannes 2025, la película es una coproducción entre Francia, Alemania, Reino Unido y España, filmada en locaciones de Uruguay y Letonia.
Dirección de fotografía, montaje y sonido
En el apartado estético resalta de inmediato la fotografía de Vladislav Opelyants, basada casi en su totalidad en un blanco y negro contrastado con matices según la época, junto con pasajes a color de gran riqueza visual. Esta propuesta rinde homenaje a los pioneros del cine ruso y al lenguaje visual de la época histórica retratada.
El montaje clásico por Hansjörg Weißbrich, aporta ritmo y acentúa la severidad de los personajes. Destaca también la ausencia prolongada de música. La narración descansa en el sonido ambiente y en la interpretación vocal de los actores para transmitir la tensión dramática.
Actuación y representación histórica
August Diehl interpreta a un Josef Mengele cínico, perturbado, cómodo en su sadismo, misógino y delirante en su etapa madura. El actor sostiene el peso dramático del filme a lo largo de sus dos horas y quince minutos de duración.
Un elemento relevante de la propuesta es la escenificación del campo de concentración y las prácticas lideradas por el psicópata, obsesionado con los gemelos, las deformidades congénitas y la diversidad étnica. Las escenas que retratan la manipulación y la degradación de los prisioneros subrayan la gravedad de estos crímenes de guerra.
Reflexión ética y mensaje central
El debate moral interno se plantea desde las primeras secuencias mediante un grupo de estudiantes que examina la trayectoria de Mengele, ironizando sobre sus fijaciones y sus supuestos aportes a la ciencia.
Más que un relato enfocado en conmover al espectador sobre el Holocausto, La desaparición de Josef Mengele funciona como una advertencia sobre el resurgimiento de ideologías totalitarias que permiten la aparición de este tipo de figuras con el poder suficiente para cometer estás barbaridades. La película se encuentra disponible en salas de cine colombianas..





