Primal Sinner lleva el metal a territorio ecléctico
abril 24, 2026
Por Manuel Estevez

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Primal Sinner – Drama. Foto cortesía Primal Sinner

La banda caleña Primal Sinner presenta su disco Drama, un trabajo enmarcado en un sonido que combina referencias al heavy metal, momentos cercanos al progresivo y otros más pop y modernos. Destaca su interesante manejo armónico: más allá de las quintas habituales, emplean acordes abiertos y tensiones que aportan un carácter particular a su música.

El equipo e influencias de Drama

Diez temas extensos y un prólogo instrumental cargado de cuerdas y melancolía componen este segundo álbum de larga duración de la agrupación. El disco fue producido por el sueco Jens Bogren (Sepultura, Paradise Lost, Devin Townsend, Angra y Opeth), mientras que la masterización estuvo a cargo del ganador de cuatro premios Grammy, Bob Katz.

Los hermanos guitarristas Fabián y Jhon Tejada fundaron la banda y son los principales compositores. Están acompañados por Diovanny López en la voz, Freddie Zambrano en el bajo y Freddy Olave en la batería.

Primal Sinner debutó en 2019 con Dying Like The Sun In The West, un álbum con una propuesta más agresiva. Desde entonces, han compartido escenario con artistas como Therion, Stratovarius y Gaias Pendulum.

Drama presenta guitarras sólidas, alejadas del virtuosismo excesivo y con un sonido que recuerda inevitablemente a los británicos Paradise Lost. También se perciben influencias de Avenged Sevenfold y Metallica. Resulta llamativo que la banda cite a Linkin Park, especialmente en los pasajes donde disminuye la intensidad y el teclado adquiere protagonismo.

Las canciones de Drama

Primal Sinner – Oedipus. Foto cortesía Primal Sinner.

El disco está disponible en formato físico, y han lanzado dos sencillos digitales.

El primero fue Oedipus, inspirado en el mito de Edipo: una canción de hard rock moderna, con un impecable trabajo vocal y una oscura pero efectiva base de sintetizadores.

Sclavus fue el segundo lanzamiento. Se trata de una pieza doble con una lírica de corte filosófico. The Rings That Never End plantea la pasión como una diatriba profunda contra la esclavitud y cuenta con la participación del actor de voz Brian Stivale, reconocido por su trabajo con Marvel y DC.

Otro momento destacado es Shades Of Freedom, cuyas letras plantean un dilema existencial. Es menos densa que la anterior, pero presenta una marcada presencia en las frecuencias bajas que evoca una sensación áspera, casi oxidada.

The Call Of Zarathustra llama particularmente la atención. Su motivo principal recae en una guitarra ochentera con tintes new wave. El riff se mantiene constante mientras el resto de elementos varía con sutileza. El solo remite a Whatever I May Roam de Metallica, con su característico uso del wah-wah y cambios armónicos.

Never Ever Say Forever evidencia la versatilidad de la banda. Inicia con un arpegio que podría pertenecer a Jane’s Addiction y transita hacia un tema más accesible, cercano al primer Dream Theater. La voz comienza con una melodía que resulta algo inconclusa, pero evoluciona hacia un rasgado emotivo que le otorga mayor fuerza.

Finalmente, destaca The Island, con la participación de la vocalista estadounidense Krysta Youngs, artista vinculada al K-pop y a BTS. Su interpretación aporta un contraste efectivo con la voz de Diovanny, en una dinámica cercana al estilo “beauty and the beast”.

Los pros y contras de Drama

Drama funciona como una colección de canciones diversas, tanto en lo conceptual como en lo sonoro. Cada una posee una identidad propia dentro de un espectro amplio de géneros que convergen en un metal moderno.

Hay algunos puntos discutibles: ciertas líneas melódicas y momentos donde la mezcla suena saturada. Sin embargo, se entiende como parte de una intención estética y conceptual.

Se valora la apertura estilística del proyecto. La elección de los músicos responde a criterios musicales más que a etiquetas de género, lo que evidencia decisiones acertadas y una inversión significativa en la construcción del sonido.

Primal Sinner logra equilibrar lo clásico y lo contemporáneo en un trabajo donde prima la canción como núcleo central. El resultado es un álbum sólido, ambicioso y coherente en su propuesta.

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