Paola Andrea Pérez Nieto es la productora de Donde comienza el río, tercera película de Juan Andrés Arango, después de La playa D.C. y X500. Dos historias que abordan el desarraigo y la migración.
La película presenta un impecable trabajo técnico, con una destacada fotografía y efectos visuales. También se percibe una cuidadosa labor de casting y una investigación profunda para construir su historia.
Donde comienza el río aborda el desplazamiento, la pérdida cultural y la violencia a partir de las difíciles condiciones de la comunidad embera en Bogotá, el entorno que habita y las razones que la obligaron a abandonar su territorio.
Paola Andrea Pérez Nieto nos contó sobre esta película de viaje, el proceso previo a su realización, el trabajo con las distintas comunidades y la experiencia de trabajar con un director minucioso como Juan Andrés Arango.
Lee nuestra reseña de Donde comienza el río.
¿Cómo fue organizar este viaje que emprenden los protagonistas de Donde comienza el río?
Fue un viaje para todo el equipo espectacular en el exterior, pero muy importante a nivel interior. Hicimos un trabajo de investigación de muchos años. Asimismo, realizamos una labor muy cuidadosa para encontrar las locaciones y trabajar con las comunidades en cada una de las ciudades.
¿Cómo es entrar en las comunidades originarias, teniendo en cuenta las condiciones en las que han tenido que vivir en Bogotá?
Trabajar con cualquier comunidad es complejo porque tienes que estar bajo sus reglas, roles y la función que tienen en la sociedad, sea cual sea.
La comunidad embera vive en condiciones demasiado complejas en Bogotá. Ha sido estigmatizada. Está tanto en La Rioja como en La Florida, tratando de apartarse de la sociedad.
Ha sido una inmersión muy lenta a través del trabajo de Juan Andrés, pero también del director de casting y nuestro gerente de locaciones. Se hizo una labor de equipo minuciosa y cuidadosa para que ellos entendieran cómo es el proceso de hacer una película.
¿Cómo es llevar las cámaras a estos sitios tan complicados?
Llevo muchos años filmando en este país. Específicamente, he hecho tres películas en el Magdalena Medio. Ya habíamos trabajado en Puerto Berrío. Nuestro gerente de locaciones hizo un trabajo muy grande en Bogotá con las comunidades de estos barrios.
Creo que se trata de tener cuidado, entender cómo se mueven las personas en estos espacios y hacerlas parte del proyecto. Hay que colaborar con ellas, ir a su ritmo y entender cómo funciona todo.
¿Cómo fue el casting de Donde comienza el río?
Juan Andrés estuvo viajando durante muchos años a Quibdó y Medellín. También estuvo investigando en Bogotá. Luego tuvimos un proceso de casi tres meses con Santiago Porras, nuestro director de casting.
¿Cómo se construye la relación de la película con lo místico?
Trabajamos durante más de cinco años con nuestra asesora embera. También hubo una investigación documental muy grande para entender cómo es la relación que tienen estas comunidades con los sueños y la comunicación con el mundo exterior a través del mundo interior.
¿Ha cambiado en algo la situación de estas personas desde que filmaron Donde comienza el río?
La película fue filmada en 2025. Siguen viviendo exactamente igual. Para los actores protagonistas ha sido una gran experiencia porque les abrió todas esas expectativas ante el mundo. Son jóvenes y están explorando y nutriéndose. El resto de la comunidad sigue en las mismas condiciones en la ciudad.
¿Qué referencias tuvieron en cuenta para hacer la película?
Estudiamos mucho sobre la cultura embera. Hubo mucho trabajo documental, muchos libros, para entender cómo mostrar las cosas desde un buen lugar.
Esta película cierra una trilogía en la que Juan Andrés Arango ha trabajado con jóvenes, adolescentes, migrantes y desplazados. Hay una investigación mucho más amplia que solo esta parte.
Estreno octubre 15 en salas de cine colombianas.
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