Boca de Serpiente es el ejemplo de una banda que ha sabido mantener su integridad musical y, al mismo tiempo, ganar el favor del público.
El dúo estará presente en la celebración de los 30 años de Rock al Parque, en su tercera participación en el festival bogotano.
Conversamos con Santiago y Juan sobre el carácter progresivo de su tercer disco, la responsabilidad que implica regresar por tercera vez al escenario del Simón Bolívar, sus motivaciones y ese sonido moderno que han consolidado a partir de su gusto por bandas de los años noventa.
Lee nuestra entrevista con la cantautora Laura Pérez.
¿Nunca les ha interesado tocar con más músicos?
Lo hemos hecho. Ser dos personas en el escenario y trabajando en el proyecto es bonito. Lo agradecemos y lo abrazamos. Hemos invitado guitarristas, bajistas, cantantes, saxofonistas y contrabajistas.
Nuestro formato nos define, pero no es una camisa de fuerza.
Boca de Serpiente es una banda de rock, pero tiene matices metaleros. ¿Cómo se sienten en esa delgada línea?
Esa delgada línea es muy difusa porque somos amantes del metal. Fuimos abducidos por ese sonido en los años noventa, por bandas como Sepultura, Entombed, Metallica y Megadeth.
No cantamos gutural, pero lo disfrutamos cuando lo escuchamos.
¿Qué nos debe gustar para que nos guste el momento actual de Boca de Serpiente?
Es muy difícil de resumir, pero si les gusta el grunge de la escena de Seattle y también el rock moderno, es posible que lo que hacemos les resuene.
El festival se llama Rock al Parque, pero hay metal, ska y otras propuestas. ¿Cómo se sienten siendo una banda de rock?
Afortunados de compartir tarima con colegas que le apuestan a otros géneros. Complementamos ese abanico de posibilidades para que los asistentes a Rock al Parque tengan una programación variada.
Todos tienen la posibilidad de gozársela.
¿Para qué le sirve Rock al Parque a Boca de Serpiente?
Rock al Parque es un amplificador, una vitrina gigantesca. Estar en nuestra tercera participación y seguir sintiéndolo como un sueño que teníamos cuando éramos más jóvenes es muy especial.
Pero no se trata solamente de subirnos a la tarima y disfrutar los tres días de fiesta. También es un punto de partida para lo que viene para la banda.
Hemos tenido la fortuna de que, en las oportunidades anteriores, se nos hayan abierto puertas para giras internacionales, patrocinios y un montón de cosas. Estamos muy agradecidos y las valoramos.
Sabemos que tenemos una responsabilidad importante en esta tercera oportunidad.
Boca de serpiente está estrenando su tercer disco ¿A qué suena?
Tiene mucho de progresivo. No sé si mi declaración sea muy ligera (risas).
Nuestro primer sencillo se llama Yo soy el abismo. Quizás no evidencie mucho esto, pero lo que viene estoy seguro de que hará que alguien diga: «Esto suena por ahí».
Nos damos garra con las métricas, los grooves, las cuerdas y las frases raras. Creo que tiene mucho de progresivo.
¿Cómo se sienten con este tercer Rock al Parque?
Se siente chévere. Eso también implica una responsabilidad chévere. Tenemos ese culillo normal, pero cada vez sabemos llevarlo de mejor manera.
Cada vez canalizamos mejor nuestros recursos técnicos. No solo somos los dos: hay un montón de gente que trabaja con nosotros.
También tenemos un catálogo más amplio y podemos hacer que el repertorio del concierto sea más nutrido. Tenemos canciones que han circulado en distintos espacios y, al armar esos repertorios, sentimos que podemos entregar más y más
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